Mississippi Fred Mc Dowell
Un contingente bien sazonado de Windy City coprotagonizó el programa: el guitarrista J.B. Lenoir, el arpista Big Walter “Shakey” Horton, el pianista Eddie Boyd, el guitarrista y bajista “Lonesome” Jimmie Lee Robinson y el baterista Fred Below. Pero la inclusión de la vida y sangre jóven de Buddy Guy, cuyos destellantes solos de guitarra, sus feroces declaraciones y locura por gran energía, la forma de presentar espectáculos al estilo Guitar Slim fue un lejano llanto de las comparativamente serias presentaciones de sus mayores, tomó a algunos de los concurrentes de conciertos por sorpresa.
“Yo sólo se cómo tocar a lo Buddy Guy, así que siempre deduzco lo que sea que toque, no cambiaría,” recuerda Guy. “Me abuchearon un montón, porque era casi el más joven allí cuando tenían gente como John Lee y Roosvelt y Eddie Boyd y a ellos en aquel show, y Big Mama. Me sentía como, ¿Quién es este?
“ Estaba ahí parado tocando, siendo yo mismo como normalmente haría, y ellos no estaban preparados para eso. Cuando estaba preparado para tocar blues por toda Alemania y lugares similares, ellos pensaban, ‘No digas una palabra’. Podía escuchar el ruido de un alfiler al caer al piso, porque ellos estaban tocando estos blues como supuestamente debe hacerse. Y yo no.
Buddy Guy / Big Mama Thorton
“Me sentía como un pequeño estudiante en ese entoces, diciendo ‘ Estoy detrás de estos gigantes del blues.’ Y cada vez que salía allí, me abucheaban. En Inglaterra no lo hicieron. Pero cuando John Lee Hooker y ellos salieron, era como que, ‘Esto es lo que necesitas aprender, Buddy!’”
Guy se dio cuenta de que estaba por algo especial desde el principio. “Todo el mundo se enloqueció en Baden-Baden, Alemania, por la apertura de la gira,” recuerda. “Y yo me sentía como que, ‘Hey, no puedo andar por ahí toda la noche.’ Y me desperté abajo en el hotel.
“Dije, ‘Ey, quién es este, que me está despertando esta mañana?’ Todos ellos estaban tomando bastante. Big Mama, John Lee, Doctor Ross, Roosevelt Sykes. Entré y dije, ‘No puedo creer que esta gente esté tomando desde tan temprano!’ Soy de Chicago—Solíamos tener Blue Mondays—pero a mí me gusta tomar un buen café temprano a la mañana.”
Hooker fue una influencia muy importante para Guy, por eso encontrarse con él era una prioridad. “No conocí a John Lee por parte de nadie,” dice Guy. “Puedes llevarte a Big Mama, porque ella era la única mujer allí en el show. Entonces tomé una guitarra acústica y me fui para el rincón y empezé a tocar Boogie Chillun. Alguien se acercó a mí, y escuché a John Lee cantar, pero yo no sabía que el tartamudeaba. Alguien se me acercó y dijo, ‘Q-q-q-quién eres? Dije, ‘Oh, no sé quien es aquí este tarta, pero no quiero hablarle. Estoy tratando de encontrar a John Lee Hooker.’
“El siguió tocándome en el hombro con su dedo y preguntándome: ¿Quién era yo? ¿Quién era? Luego me miró y dijo, ‘T-t-t-tocas temas de Johnny? Dije, ‘¿Johnny?’ Y se puso a reír, sólo se reía. Hacemos justo eso todavía hoy, viejo. Cada vez que lo veo, se le menciono.”
El descubrimiento del haz del el slide Fred Mc Dowell de Mississippi, y Alan Lomax cuya aproximación del country blues fue un tirar atrás los días de la preguerra, a pesar de que él no empezó a grabar hasta 1959, abre las actas con un solo Highway 61. La otra salida en ecena de McDowell, con la estridente Got a Letter This Morning, es igualmente incendiaria.
Por los tiempos de estas sesiones, el guitarrista J.B. Lenoir ocupaba una bolsa de estilo muy distinta a la de los 1950 para los labels de Parrot y Checker. Lenoir llegó al AFBF por medio de la conexión de Dixon. “Vino donde estaba Willie, descolgó la guitarra de la pared, y comenzó a cantar un par de blue que inventó en ese instante.”dice Lippmann. “ Lo que me gustó fue el compromiso social de J.B. en el momento. El realmente estaba diciendo lo que pensaba. Eso me gustó. Dos álbums de Lenoir muy controvertidos en ese entonces, ambos producidos por Lippmann, están disponibles como Evidencia como ECD 26068 Vietnam Blues.
Los dos pianistas de la gira se defendieron solos maravillosamente. Sykes es irreprimible como de costumbre en Come On Back Home, acompañado por un sabroso solo de Guy. Por ese entonces, “Lonesome” Jimmie Lee Robinson cambia a guitarra de vocal.
Este hecho llevó a Guy al bajo eléctrico, el cual antes no lo importaba un bledo. “Los bajos modernos como los que tocan los muchachos de ahora, creo que probablemente yo no pueda hacer nada con ellos,” dice Guy. “Pero todo lo que ellos querían era un patrón. Y cualquiera que sabe tocar la guitarra más o menos, puede tocar una muestra con muchachos como ellos.” Buddy se quedó en el bajo para sendas actuaciones de John Lee Hooker, un introspectivo King Of The World que Lippmann considera una de las grabaciones favoritas de AFBF y en ambas tomas de la muele boogies Della Mae. El sentido errático de los tiempos único de Hooker no sorprendió a Guy para nada.
“Boogie Chillun fue la primera cosa que he aprendido,” nota Guy. “Si aprendes esas circunstancias, puedes tocar con él. Me siento cara a cara si voy a tocar con él. Como guitarrista, observaba sus manos, y podía decir cuando cambiaría. Todos aquellos grandes viejos tocadores de blues cambian de acuerdo a lo que cantan. No se guían por ningún compás. Cantan la música como la sienten, y esa es la forma que la tocaban. Mientras cambies siguiéndolos, está todo bien.”
La propia vitrina vocal AFBF de Guy fue una observación severade su clásico para Chess de 1960, el desgarrador blues lento First Time I Met The Blues, destacando en forma magnífica el exultante ataque de guitarra del jóven guitarrista. “Ese era uno de los temas de de Little Brother Montgomery,” observa. La instrumental South Side Jump muestra una obvia deuda a Freddy King; aunque Guy está seguro de que South Side Jump no era el título correcto de la canción, no puede recordar cómo se pudo haber llamado correctamente.
Thorton estaba en buena forma cuando se acercó a ese micrófono ese día de octubre en Hamburgo, gruñendo su firma Hound Dog no una sino dos veces encima de un ritmo más funky que en la original. La drámatica y extendida apertura y el final “guau-guau”(perruno) fueron también novedades frescamente concebidas.
Simultáneamente controlando guitarra y telón, Doctor Ross da gritos cantando My Black Name Is Ringing y contribuye con un valioso cierre de salvas para este AFBF de lujo con su retrospectivo Farewell Baby. Ambas canciones evocan al mismo tipo de estafa irresistible que él previamente había cometido a la posteridad para las impresiones de Sun and Fortune durante una distinguida carrera de grabaciones que se remonta a 1951.
Sonny Terry & Brownie McGhee














